viernes, 27 de julio de 2012

Podes ponerte una careta, pero tené cuidado por que alguien mas puede estar fingiendo

Esta es la historia del típico pelotudo que juega con todos, uno nunca puede estar seguro si lo que dice es honesto o no, si lo que piensa es sincero o falso, si lo vez es real o ficticio. Yo en lo personal no pondría ni un poco de confianza en Mariano, nunca me cerro. Es conocido por ser un mujeriego. Y yo lo denomina, como a muchas personas, "Paki" (heterosexual). Hasta que de un momento para el otro me empezó a tratar raro, de manera distinta que a otro hombres, me abrazaba cada vez que me veía, me daba besitos en el cachete, me llama esposo. Un día estabas en un restauran de comida rápida, el se despidió de todos, me dio un beso, tierno debo de admitir y se fue. O eso creí yo, tres minutos después estaba sentado atrás mio, me brazo, metió sus manos en mi campera y empezó a hacer mimitos. Me sentí muy bien pero después reaccione y le dije que parara. Lo hizo, pero se quedo ahí. Es triste decir esto, pero estuve a punto de caer en su juego. Pero soy mas inteligente que eso. Yo no soy de las personas que ponen confianza en quienes no les cierran. Y hasta que Mariano no aprenda a mostrar una sola cara en vez de cuarenta diferentes no puede pretender que yo le crea una sola palabra




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